Estudios Para Grupos Pequeños

Parábolas: Semana 5

                                        

GRAN IDEA

 

Vivimos en una época en la que tenemos más acceso a la Palabra de Dios que nunca antes. Basta con abrir la aplicación de la Biblia en nuestros teléfonos para tener acceso directo a la Palabra de Dios en cualquier momento. No debemos dar por sentado este acceso a la Palabra de Dios; de hecho, es un regalo para cada uno de nosotros. La pregunta es: ¿cómo respondemos a Su Palabra? La única respuesta adecuada a la Palabra de Dios es tener un corazón plenamente entregado, dispuesto a escuchar Su mensaje y a responder en consecuencia. Ese es precisamente el mensaje que Jesús transmitió en la parábola del capítulo 8 de Lucas. En ella, Jesús relató la historia de un agricultor que salió a sembrar semillas en su campo, las cuales cayeron en distintos tipos de suelo. Por supuesto, esta historia narrada por Jesús tenía un significado más profundo: la semilla representa la Palabra de Dios, y el suelo donde cayó simboliza la condición de nuestros corazones.

 

 

ROMPE EL HIELO

En una escala del 1 al 10, ¿cuál es tu nivel de experiencia en jardinería? Si eres jardinero, ¡no olvides compartir el momento de jardinería del que te sientas más orgulloso!

 

PREGUNTAS DE GRUPOS PEQUEÑOS

Estudio bíblico

1. Lee Lucas 8:4-15. Nombra algunas de las posturas del corazón que evitan que las personas respondan bien a la palabra de Dios después de leer este pasaje de las Escrituras.

Lucas 8:4-15

4 Cierto día, Jesús contó una historia en forma de parábola a una gran multitud, proveniente de varias ciudades, que se había reunido para escucharlo: 5 «Un agricultor salió a sembrar. A medida que esparcía las semillas por el campo, algunas cayeron sobre el camino, donde las pisotearon y los pájaros se las comieron. 6 Otras cayeron entre las rocas. Comenzaron a crecer, pero la planta pronto se marchitó y murió por falta de humedad. 7 Otras semillas cayeron entre espinos, los cuales crecieron junto con ellas y ahogaron los brotes. 8 Pero otras semillas cayeron en tierra fértil. Estas semillas crecieron, ¡y produjeron una cosecha que fue cien veces más numerosa de lo que se había sembrado!». Después de haber dicho esto, exclamó: «El que tenga oídos para oír, que escuche y entienda». 9 Sus discípulos le preguntaron qué significaba esta parábola. 10 Él respondió: «A ustedes se les permite entender los secretos del reino de Dios, pero utilizo parábolas para enseñarles a los demás y para que se cumplan las Escrituras: “Cuando miren, no verán realmente. Cuando oigan, no entenderán”. 11 »Este es el significado de la parábola: la semilla es la palabra de Dios. 12 Las semillas que cayeron en el camino representan a los que oyen el mensaje, pero viene el diablo, se lo quita del corazón e impide que crean y sean salvos. 13 Las semillas sobre la tierra rocosa representan a los que oyen el mensaje y lo reciben con alegría; pero como no tienen raíces profundas, creen por un tiempo y luego se apartan cuando enfrentan la tentación. 14 Las semillas que cayeron entre los espinos representan a los que oyen el mensaje, pero muy pronto el mensaje queda desplazado por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de esta vida. Así que nunca crecen hasta la madurez. 15 Y las semillas que cayeron en la buena tierra representan a las personas sinceras, de buen corazón, que oyen la palabra de Dios, se aferran a ella y con paciencia producen una cosecha enorme.

 

2. Mira la descripción de Jesús de la persona que representa las «semillas que cayeron en buena suelo» en el versículo 15. ¿Qué parte de la descripción encuentras más desafiante para modelar en tu propia vida y por qué?

3. ¿Cuál es el impacto de caer en un buen suelo y quién es alguien que conoces que ha producido el fruto de caer en un buen suelo?

4. Lee los Salmos 1:1-3. ¿Cómo añade este pasaje de las Escrituras comprensión adicional a la parábola de Jesús en Lucas 8?

     

Salmos 1:1-3

1 Qué alegría para los que no siguen el consejo de malos, ni andan con pecadores, ni se juntan con burlones, 2 sino que se deleitan en la ley del Señor meditando en ella día y noche. 3 Son como árboles plantados a la orilla de un río, que siempre dan fruto en su tiempo. Sus hojas nunca se marchitan, y prosperan en todo lo que hacen.

 

 

Aplicación

1. ¿Qué distracciones en nuestro mundo actual impiden que las personas tener un corazón totalmente dedicado y aterrizar en buen suelo?

2. ¿Cómo cultivamos, basándonos en las Escrituras que estudiamos hoy, un corazón de «buena suelo», receptivo a la palabra de Dios y comprometido a estar plenamente dedicado a Cristo?

3. ¿Hay algo que te impida tener un corazón totalmente dedicado a Cristo? Si es así, ¿qué es?

 

 

AVANZANDO

¿De qué manera puedes dar un paso esta semana hacia un corazón plenamente entregado, dispuesto a escuchar y responder a Dios y a su Palabra? Tal vez puedas pasar más tiempo con Él. Quizás necesites dejar de lado algo que te distrae, o bien soltar algo de este mundo a lo que has empezado a dar más valor que a Dios. Comparte tu respuesta con el grupo. Concluyan el tiempo juntos orando, agradeciendo a Dios por el regalo de su Palabra y pidiéndole que les ayude a cultivar corazones vueltos hacia Él.

 

 

PROFUNDIZANDO

La parábola de Jesús en Lucas 8 no es el único pasaje de las Escrituras donde Él habló sobre la labor de cultivar. En algunos de sus últimos momentos, mientras instruía a sus discípulos antes de su arresto y crucifixión, habló sobre el cultivo de vides. En este pasaje, Él dijo: «Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador». Jesús utilizó esta analogía para ayudar a sus discípulos a comprender cómo cultivar corazones consagrados a Él. Dediquemos unos momentos a leer esta enseñanza de Jesús y a examinar tres formas de cultivar corazones plenamente entregados a Él: dar fruto, someterse a la poda y permanecer en Cristo.

 

PRODUCIR FRUTA:

En Juan 15, Jesús utilizó la analogía de la vid: Él mismo es la vid, sus seguidores son los pámpanos y Dios el Padre es el labrador. Jesús explicó que Dios el Padre, como labrador, «corta toda rama... que no da fruto» (versículo 2). Dar fruto es la consecuencia natural de seguir a Cristo. Dediquen unos momentos a conversar con su grupo sobre la importancia de dar fruto como seguidores de Cristo.

1. Lee Juan 15:1-2a y Gálatas 5:22-23

Juan 15:1-2a

15 »Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 2 Él corta de mí toda rama que no produce fruto...

 

Gálatas 5:22-26

22 En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, 23 humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas! 24 Los que pertenecen a Cristo Jesús han clavado en la cruz las pasiones y los deseos de la naturaleza pecaminosa y los han crucificado allí. 25 Ya que vivimos por el Espíritu, sigamos la guía del Espíritu en cada aspecto de nuestra vida. 26 No nos hagamos vanidosos ni nos provoquemos unos a otros ni tengamos envidia unos de otros.

 

2. ¿Por qué la producción de fruta es crítica para los seguidores de Cristo basándose en esta pasaje de las Escrituras?

3. ¿Cómo has experimentado el Espíritu Santo produciendo frutos en tu propia vida?

4. ¿En cuál de los Frutos del Espíritu te gustaría crecer? ¿Por qué?

 

SOMETERSE A LA PODA:

Tras explicar en Juan 15 que el labrador —Dios Padre— «corta toda rama... que no da fruto», Jesús señaló que Dios Padre «poda las ramas que sí dan fruto para que produzcan aún más» (versículo 2). Para los seguidores de Cristo, el proceso de poda implica reconocer el pecado y aquellas áreas de nuestra vida que no reflejan a Cristo. No es un proceso sencillo, pero resulta necesario para el crecimiento y para cultivar corazones plenamente consagrados a Cristo.

1. Lee Juan 15:2b-3 y 1 Juan 1:8-10.

Juan 15:2b-3

... para que den aún más. 3 Ustedes ya han sido podados y purificados por el mensaje que les di.

 

1 Juan 1:8-10

8 Si afirmamos que no tenemos pecado, lo único que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y no vivimos en la verdad; 9 pero si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. 10 Si afirmamos que no hemos pecado, llamamos a Dios mentiroso y demostramos que no hay lugar para su palabra en nuestro corazón.

 

2. ¿Cuál es la importancia de podar, o reconocer y confesar el pecado, después de leer este pasaje de las Escrituras?

3. ¿Por qué podemos tener esperanza incluso en la poda, según este pasaje de las Escrituras?

4. ¿Cuál área de tu vida necesita ser podada (tal vez una tentación a la que enfrentas o un área que encuentras que no eres sensible al pecado)?

 

PERMANECER EN CRISTO:

Al utilizar la analogía de la vid —explicando que Dios Padre es el labrador, Él es la vid y nosotros, sus seguidores, somos los pámpanos—, Jesús dio una instrucción importante: «permanezcan en mí» (versículo 4). De hecho, la única manera de prosperar, dar fruto y tener corazones plenamente consagrados a Él es permanecer unidos a Cristo, la vid. Él es nuestra fuente de vida.

1. Lee Juan 15:4-5.

Juan 15:4-5

4 Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí. 5 »Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada.

 

2. ¿Qué está en juego si no permanecemos en Cristo o nos mantenemos conectados con él, basándonos en este pasaje de las Escrituras?

3. ¿ Qué aspecto tiene en nuestro mundo hoy permanecer en Cristo?

4. Cuando se trata de permanecer en Cristo, ¿Cuál es un cambio que podrías implementar para crecer?

 

REFLEXIONAR:

Dedica unos momentos a reflexionar sobre lo que aprendiste hoy en tu estudio bíblico. ¿En qué aspecto sientes que necesitas crecer ahora mismo para cultivar un corazón plenamente entregado a Cristo: dar fruto, pasar por la poda o permanecer en Cristo? Comparte ese aspecto con tu grupo, junto con una medida concreta que puedas tomar para tener un corazón plenamente entregado a Dios.

 

 

VERSÍCULO MENSUAL PARA LA MEMORIA (Disponible para descargar en la app Sagebrush)

17 Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento. Santiago 1:17